Descubrí en las diversas formas de la poesía japonesa (haiku, senryu, sedoka, tanka, entre otras), la manera de decir en "pocas palabras".
Aprendí a entenderla, disfrutarla y estoy aprendiendo a escribirla.
Quiero que este sea el cofre en el que guardo mis más preciados y profundos sentimientos expresados a través de estas mínimas poesías al estilo oriental.
Cabello rubio, ojos color del mar, esbelta y elegante vivió con amor, descansa eternamente su esencia permanece. Este sedoka se lo dedico a mi amigo Omar, hijo de Valentina.